Lo dijo Pablo Berasaluze en la previa del partido de ayer. Cuando uno de los dos miembros de la pareja baja, el dúo lo acusa en exceso. Y el frontón Bizkaia fue testigo de que sus palabras eran ciertas. El vizcaíno y Albisu cayeron frente a Bengoetxea VI y Beroiz en un partido en el que el zaguero de Ataun ofreció su peor versión hasta el momento. Con doce pelotas perdidas - más dos saques al ancho restables -, por mucho que hizo el delantero vizcaíno no hubo forma de sacar adelante la contienda. Y mira que lo intentó el de Berriz tanto dentro como fuera de la cancha. Con su juego y con una labor psicológica en la silla para tratar de reanimar a su compañero porque veía que el duelo se les estaba marchando y con él las posibilidades que tenían de acceder a la cuarta plaza que dan acceso a las semifinales. No hubo forma. El guipuzcoano no pudo salir del pozo. Vivió una pesadilla.
El triunfo da aire a los navarros, que llevaban tres derrotas consecutivas, y les permite seguir en la parte alta de la clasificación con seis puntos. Están a dos de su objetivo, porque para ellos es imprescindible llegar a ocho, «al contar con un coeficiente de tantos bastante malo», destacó el zaguero de Uharte. La victoria también hace que abran un hueco de dos puntos con la cuarta plaza y que encaren la recta final de la liguilla de cuartos con mayor tranquilidad. Berasaluze VIII y Albisu perdieron una nueva oportunidad de depender de sí mismos de cara al momento cumbre. Ganar les hubiera colocado cuartos pero, tras el resultado de ayer, siguen en el grupo perseguidor. «Se ha complicado bastante la clasificación, pero todavía queda alguna opción y hasta el final no hay nada dicho. Hay que seguir trabajando», destacó el de Berriz.
Inicio espectacular
Y mira que comenzaron bien los colorados. Mejor dicho. El inicio de Berasaluze VI fue espectacular. Desde el primer pelotazo estuvo asentado sobre la cancha, le salió todo lo que intentó en los cuadros alegres y se fueron en el marcador (5-0). A los azules les tocó sufrir, pero a peleones no les gana nadie. Bengoetxea VI y Beroiz no cambiaron su esquema y tiraron de defensa para pasar al ataque. Pero pronto se dieron cuenta dónde estaba el agujero sobre el que percutir para hacerlo más grande. El de Leitza no metió su primer remate hasta el (5-1). Berasaluze VI volvió a la carga con un gancho de izquierdas al ancho (6-1). Pero tres escapadas de Albisu hizo que todo se ajustara. Lo peor no fue eso. El de Ataun comenzó a dar síntomas de inseguridad. Hubo empates a 7 y 8. Los colorados parecía que se asentaban con otra tacada del de Berriz (12-8), pero nada más lejos de la realidad. Con Bengoetxea VI y Beroiz a la defensiva, mirando atrás, y arriesgando lo justo, el choque se endureció. Los vaivenes en el marcador se estabilizaron sin que nadie lograr romper el choque. Tras las igualada a 14, los azules su pusieron por primera vez delante en el luminoso y se marcharon de dos tantos. Berasaluze VIII echó el resto (16-16), pero no hubo forma. Albisu terminó por hundirse del todo al final de la contienda. No le salía la pelota. Estaba muy incómodo, nervioso, y todo se le nubló.
En el partido del torneo de promoción disputado a continuación, los vizcaínos Elezkano II y Larunbe cayeron (22-16) frente a los riojanos Gorka y Cecilio que refrendan su liderato.
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...