Mikel Beroiz fue protagonista ayer en el frontón Bizkaia de Bilbao. El zaguero de Uharte allanó el terreno a Bengoetxea VI para que ambos consiguieran el primer punto del Campeonato de Parejas frente a Berasaluze VIII y Albisu. Los navarros superaron (22-21) al tándem formado por el vizcaíno y el guipuzcoano que despertaron demasiado tarde. En un encuentro donde la mayor parte del peso estuvo en los cuadros largos, Beroiz mantuvo una regularidad exquisita. Contuvo a su rival, defendió muy sólido y cubrió mucha cancha.
La cátedra cantó de inicio el dinero a la par, y así se mantuvieron las cosas durante muchos minutos de un duelo duro, en el que los delanteros no se sintieron muy a gusto y les costó cogerle la medida al choque. Ambos llegaban de hacer un gran papel en el Cuatro y Medio, y parece que necesitan más partidos para tomarle le medida a esta competición. La batalla se libró detrás, y el de Uharte dio una lección de constancia frente a un Albisu que falló más de lo esperado y terminó por acusar el esfuerzo.
Tras los primeros pelotazos de tanteo, pronto se pudo comprobar que los protagonistas salieron con el mono de trabajo puesto a la cancha y con la intención de hacer pocas concesiones. Para cuando el marcador señalaba un 3-1 a favor de los colorados ya se habían cruzado 152 pelotazos, y la contienda no había hecho más que empezar. Los azules reaccionaron y, en un momento de inspiración de Bengoetxea VI, lograron abrir un pequeño hueco en el luminoso (3-6). Pero sólo fue un espejismo. Sin que ninguna pareja lograra imponer su juego hubo empates en los cartones 8, 9, 10 y 12.
Incertidumbre
Fue entonces cuando dio la sensación de que los navarros podían romper el partido. Varios errores de los colorados les dieron cuatro tantos de ventaja (12-16). El zaguero guipuzcoano comenzó a dar síntomas de debilidad sin que su compañero diera noticias y los vencedores se fueron hasta el 17-21.
Berasaluze VIII tomó entonces la responsabilidad. No había estado fino en el remate y su calidad se había visto a cuentagotas hasta ese momento, pero enganchó una pequeña racha de bonanza con la que consiguió empatar la contienda y sembrar la incertidumbre entre el cerca de medio millar de aficionados que se dieron cita en el Bizkaia. Sin embargo, caminar por el alambre tiene sus riesgos, y el de Berriz se cayó en el momento más inoportuno.
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...