Ha llegado el día. Esta tarde se sabrá el desenlace del torneo del Cuatro y Medio. Quince días después de la fecha señalada, Aimar Olaizola y Oinatz Bengoetxea dirimirán sus cuentas pendientes desde el punto de vista deportivo. Tras dos aplazamientos, uno por cada parte, llega la hora de la verdad en el frontón Ogueta de Vitoria. Las promotoras se decantaron por la cancha alavesa para este evento y quitaron el monopolio a Bilbao, el recinto con mayor capacidad. Les ha costado llenar su aforo. De hecho, ayer todavía quedaban 150 entradas de cancha.
Los dos delanteros navarros velan armas. Han sido los mejores esta temporada. Olaizola II llega con una trayectoria inmaculada. Es el gran especialista de la 'jaula', una distancia que le va como anillo al dedo a su juego. Las cinco finales que ha disputado las ha ganado y quiere la sexta 'txapela'. No sabe lo que es la derrota a lo largo del torneo en el que ha exhibido un punto de juego exquisito. Pero habrá que ver cómo le ha sentado el tiempo de espera.
Bengoetxea VI es el aspirante. El rival más incómodo que se podía encontrar el de Goizueta en estos momentos. El de Leitza afrontó el campeonato con una especial ilusión y ha conseguido asentarse de una vez por todas entre los grandes de la distancia. Afronta el duelo decisivo con tan sólo la derrota frente al campeón en cuartos, que más que hundirle le ha mostrado el camino para saber lo que no tiene que hacer hoy.
Vistas las características de ambos se intuye un partido muy físico y de gran ritmo. Similar al de su anterior enfrentamiento en el que Olaizola II asfixió a su rival a partir del ecuador. Pero en esta ocasión Bengoetxea VI llega con la lección aprendida y buscará terminar el tanto lo antes posible. Tiene que hacerlo, porque a un duelo largo, visto el potencial del rival, sus posibilidades se reducen. El campeón ya ha tomado medidas para que no sea así. La elección de material aclaró lo que estaba de boca en boca de todos los aficionados. El de Goizueta se decantó por unas pelotas con las que pretende alejar a su rival de los cuadros alegres donde mejor se maneja. El de Leitza optó por otras que salen más del suelo y que se adaptan mejor al juego enrevesado que busca.
Por las características del recinto alavés, el saque tendrá más importancia que en otras ocasiones. No sólo por la posibilidad de hacer tanto al rival. La altura del frontis es más baja que en otros frontones lo que puede condicionar el resto, y porque la pared amortigua el golpe y tiende a que la pelota caiga, circunstancia que favorece el juego de aire.
En el aspecto psicológico no se esperan desigualdades. Ambos son de los que no dan un tanto por perdido. No se van de los partidos, y para ganarles hay que sacarles. Olaizola II tiene la experiencia de otros encuentros similares y, aunque no acepta el papel de favorito, sabrá manejar mejor la presión en los momentos más delicados de la refriega. Bengoetxea VI tampoco es de los que se arruga. No tiene nada que perder, por lo que si contiene el ímpetu de su rival, puede crecerse a medida que discurre el partido.
La cátedra se decantará a favor del campeón de inicio. Su currículo pesa mucho. La 'jaula' nombrará hoy a su nuevo ganador y tiene dos opciones. Agrandar la leyenda de Olaizola II o consagrar a Bengoetxea VI.
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...