La alegría ha desbancado a la ansiedad. Xala y Laskurain, sedientos de puntos, acudieron hasta el frontón Santanape de Gernika con la imperiosa necesidad de un triunfo que les aupara a la zona templada de la clasificación general del Campeonato de Parejas. Sus rivales eran Oinatz Bengoetxea y Alexis Apraiz, que jugaba ante los suyos, en el frontón donde se hizo pelotari.
Los de Aspe cumplieron con suma facilidad el objetivo deseado. Derrotaron (22-12) a unos rivales acelerados y sumaron su tercera victoria en lo que va de campeonato. El de Lekuin, más académico que nunca, desempeñó el papel de director de orquesta e hizo y deshizo a su antojo.
Fue el amo del partido, pese a que sufrió un pelotazo en la cabeza cuando el marcador registraba un 16-10 a su favor. Un gancho de Laskurain a pelota pasada obligó a que el médico tuviera que asistirle en los vestuarios. A los cinco minutos volvió a integrase en la cancha, sin consecuencias. Parece que los percances se han puesto de moda en el frontón.
El partido no tuvo color. Ya lo adelantaron los hombres de las apuestas con sus cánticos iniciales, 100 a 70 euros, a favor del campeón Manomanista. No dieron la mínima trascendencia a la victoria que lograron la pasada jornada en el Labrit ante Martínez de Irujo y Barriola. «Agua pasada no mueve molino», significó, Juan Luis Arrarte, corredor de apuestas.
Así fue. Y es que cada partido tiene su partitura. La diferencia siempre la marcó el zurdo vasco francés. En cuatro minutos dejó patente sus intenciones de que no había venido a la villa foral vizcaína a pasar la tarde: 3-0. Un sotamano de derecha al ancho, una volea al 'txoko', y un error de Apraiz provocaron esa ventaja.
Con su juego de ataque y defensivo evocaba su victoria ante Aimar Olaizola en el Manomanista. Y Laskurain mostraba una cara muy eficaz. Un hecho revelador que muy pronto quedó patentizado en el luminoso: 3-2, 9-2, 9-3, 11-3, 11-7, 13-7, 13-9, 16-9, 16-10, 20-10, 20-12 y 22-12. En 63 minutos -18 de tiempo real- y 534 pelotazos se certificó la victoria de Xala y Aritz Laskurain. Los perdedores bailaron al compás de sus contrarios. Nunca emitieron la sensación de peligro. Estuvieron enganchados toda la tarde a los fallos.
Bengoetxea VI firmó uno de los partidos más pobres que se recuerdan. Erró cuatro lances y a resto de saque dejó de poner en el frontis tres pelotas, al intentar recepcionarlas de sotamano. Además tuvo la pólvora mojada. Su estadística rematadora apenas existió. Un solo tanto en la casilla del haber. La actuación de Apraiz, mala. Estuvo muy desazonado toda la tarde.
Éxito de Apezetxea
Un partido correspondiente al Campeonato de Promoción abrió el festival de la villa foral. Apezetxea y Larrinaga no pasaron apuros para deshacerse (22-10) de Tainta y Mendizabal II, que mostró un talante errático. El guipuzcoano, de ser campeón de Primera con Olaizola II, ha pasado a transitar en la zona baja pelotística. El más distinguido fue el delantero ganador.
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...