A David Merino (21 años, Villar de Torre, La Rioja) la fatalidad vino a visitarle a mediados de agosto. Una enfermedad que ataca sin piedad el sistema nervioso periférico -el Síndrome de Guillain-Barré- y que la medicina registra en su archivos como «rara» le cercenó su fulgurante carrera profesional. El pelotari, que presta sus servicios en la promotora de los Vidarte, tuvo el tren inferior paralizado y mantenerse de pie fue para él una misión imposible. «Me asusté mucho cuando cojeaba y me caía al andar», relató a EL CORREO en una entrevista. Pero ha salido del túnel. El próximo viernes vuelve a las canchas. Lo hará en la localidad guipuzcoana de Soraluze. Cubrirá las espaldas de Sebastien González y sus rivales serán Aritz Lasa y Laskurain.
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...