Álava fue la gran vencedora en la II edición de la Liga de Cesta Punta profesional que concluyó el pasado viernes. Pero, más que una pareja, los representantes provinciales fueron tres, Iker Foronda, Gorka Lakontza y Eduardo Suso, que de forma alternativa saltaron a la cancha.
El torneo se desarrolló durante siete jornadas contra equipos formados por representantes de Bilbao, Vizcaya, San Sebastián, Guipúzcoa y Biarritz, alineándose algunos de los jugadores más significativos de la modalidad. Los alaveses se impusieron con cierta holgura y en la última jornada reafirmaron su dominio ante la pareja vasco-francesa en un partido monocolor.
En un primer momento, Iker Foronda, campeón del mundo en 2009, y Gorka Lakontxa iban a formar el dúo alavés para esta Liga. Pero problemas de calendario de este último le impedían arrancar la competición, así que la Federación echó mano del joven Eduardo Suso para los primeros partidos. El ensamblaje no supuso problema alguno. «Nos conocemos mucho e incluso los tres ensayamos antes, por lo que no se notó el cambio», aseguró ayer ya con la 'txapela' en la mano el más veterano. El debut de Suso se produjo en el frontón Deportivo de Bilbao, en plena Semana Grande. «Fue especial, se jugó en las fiestas y había mucho público. Además, era uno de los últimos partidos de cesta en el Deportivo, por lo que la motivación llegó sola», recordó Foronda.
Sin fisuras
Tras dos encuentros en Bilbao, la Liga se dirigió a Plentzia, donde se disputaron cuatro duelos que marcaron el desarrollo del certamen. Lakontxa se incorporó en el segundo choque, aunque gran parte del trabajo ya estaba hecho. «Justo antes de que yo me incorporara ya habían conseguido el liderato. Ahí se demostró el gran rendimiento que había dado Suso», afirmó su sustituto. A partir de ahí, los alaveses no se bajaron del primer peldaño del torneo finalizando en plan campeón.
El infalible Foronda ejerció de líder, aunque valora las aptitudes de sus dos compañeros. «Suso es más joven, más inexperto, pero tiene una gran energía y pegada. Deja pelotas fáciles para ganar puntos. Destacaría su revés, que es muy seguro y muy fuerte. Mientras, Lakontxa ha participado durante dos veranos en EE UU y eso le hace ser un jugador más curtido. No es tan pegador, pero cubre mucha cancha y remata muy bien», afirma.
El dinero, en EE UU
El reciente éxito permite adentrarse en otros aspectos de los puntistas alaveses. Los tres se muestran un tanto preocupados por la escasa afición que en los últimos años se registra en Álava hacia la cesta punta. La escuela recibe unicamente uno o dos chavales cada temporada y «la infancia es la mejor época para aprender porque se hace hincapié más en la técnica que en la fuerza», indicó Foronda. Tal vez, la escasa repercusión mediática de la cesta provoca que muy pocos jóvenes se animen a probar. En el caso de los protagonistas de la Liga Profesional, la afición veía de familia y eso les dio el empujón.
En el caso de Foronda, son ya 22 años de práctica activa. Gracias a su pasión por la cesta, pudo participar el año pasado en el Jai Alai de Orlando, donde se convirtió en el participante con mayor acierto en las quinielas del sistema de apuestas. «Allí todo funciona en base al dinero. La gente no va a vernos jugar, va a apostar. El juego es secundario». Al igual que en otros espectáculos norteamericanos, el deporte en sí mismo pasa a un segundo plano. No obstante, y a pesar de que Foronda prefiere la competitividad que se da en los frontones del País Vasco, no lo duda. «En enero volveré a Estados Unidos, allí se gana más dinero».
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...