Ayer la pelota a mano profesional desembocó en la ribera del Ebro. Calor sofocante, fuera y dentro del frontón de Tudela. Los actores del estelar sudaron copiosamente y se ganaron el sobre. En el partido cabecera de cartel -Titín III y Mikel Beroiz contra Aritz Lasa y Zubieta-, se impusieron estos últimos (17-22) a sus rivales.
Zubieta ya no es aquel pelotari inseguro y nervioso que debutó hace 6 años en el profesionalismo. Deambuló por los frontones durante años con la mochila de la inseguridad a cuestas. Ganar un partido constituía una misión imposible para él. Los errores se convertían en un denominador común cada vez que saltaba a una cancha. Sufría un auténtico martirio.
De un año a esta parte ha experimentado una metamorfosis espectacular. Tanto es el salto de calidad que ha sufrido que se ha convertido en uno de los grandes caciques de los cuadros largos. La prueba fue que al inicio de la primavera del presente año se proclamó campeón del Parejas, en compañía de Yves Xala.
Desde entonces sus intervenciones las cierra casi siempre con una nota alta. Ayer en Tudela fue con mucho el mejor del cuarteto. Con un Aritz Lasa que se ha subido al carro del éxito en poco más de un año, se erigió en el protagonista principal del encuentro estelar. Pegó, mandó y supo definir.
Finalizó seis tantos. Una cifra que no suele ser muy común en un zaguero. El número 10 de un pelotazo soberbio que se adentró en las sillas que la organización montó para que hicieran las veces del tradicional rebote. Y los tantos 20, 21 y 22 los acabó de sendos derechazos que se incrustaron como lapas en la pared izquierda.
Jugó un encuentro muy completo. Leyendo a la perfección el guión y moviéndose por el caluriento recinto tudelano como por su propia casa. Ha ganado en confianza y seguridad. Y pasarle la pelota por encima de su cabeza es misión imposible. Con su volea de derecha desactiva cualquier tipo de ofensiva de sus contrarios.
Lasa fue un fiel aliado. Es listo el de Urretxu. En cada pelotazo destila una cierta intencionalidad. A la hora de irse al remate no lo duda un instante. Sumó un dos paredes sotamano de abajo de derecha muy bello en su ejecución. Titín presentó su acostumbrado manual, pero tuvo que rendirse a la evidencia. Mikel Beroiz estuvo muy fallón.
Racha invicta
Merino ha entrado en el campo profesional como un tornado. Los cuatro partidos programados por sus intendentes de la promotora de los Vidarte los ha saldado con triunfos. En el telonero, respaldando a Apezetxea, pasaron por encima (22-8) de Idoate y Cecilio. El joven neoprofesional tiene un prometedor futuro por delante.
Astelena, Adarraga, Beotibar, Ogueta, Labrit...