ENTREVISTA
El zaguero de Zubiri se siente dolido por no poder luchar por un torneo que había conquistado el año anterior junto a Irujo
TINO REY | PAMPLONA21/01/2010

Fernando Goñi se ha quedado fuera del torneo del que era defensor del título. / IOSU ONANDIA
Fue en 1978. En Zubiri (Navarra). Fernando Goñi Erice tenía cinco años. En el frontón del pueblo comenzaba a beber de una de las mejores fuentes pelotísticas. «Si el Astelena de Eibar es considerada la catedral de la pelota, el frontón de Zubiri es la Capilla Sixtina», presume con orgullo. Desde la televisión devoraba los duelos entre Retegui II y Ladis Galarza. «No perdía detalle», recuerda.
Luego fue a estudiar a Pamplona. Pero el Labrit tenía más poder de seducción que las aulas. En la 'bombonera' fue puliendo su espíritu competitivo y rocoso. Con 18 años dejó la capital navarra, con su padre prejubilado, y se encerró en el caserío Ekiza, muy cerca del pantano de Itoiz. Allí donde el silencio sólo se rompe por las esquilas de las vacas, los balidos de las ovejas y el canto del gallo al orto del sol.
Pelotari de maduración lenta. Debutó con 25 años en Aspe un 27 de febrero de 1998. Pronto se erige en uno de esos zagueros que hacen de la seguridad sus señas de identidad. Su palmarés está lleno de contenido. Cuatro 'txapelas' del Parejas. Una con Asier Olaizola. Otra con Titín III y dos con Martínez de Irujo. Con el de Ibero se proclamó campeón el pasado año. Sin embargo, sus técnicos no le han dado la oportunidad de defender el título y se ha quedado fuera de la competición en la que mejor siempre se ha expresado.
- ¿Cómo fue lo de vivir durante años aislado en un caserío, sobre todo siendo joven ? - Tiene su parte de encanto, porque a mí me gusta muchas veces estar solo, aunque a ratos le das vueltas a la cabeza.
- Quizás en ese aislado paisaje forjó ese espíritu inquebrantable del que siempre ha hecho usted gala en el frontón. - La verdad es que el trabajo de zaguero es muy poco reconocido y duro, como el del pastoreo que yo lo llevé a cabo durante unos años. Pero sí, el rigor del entorno se te pega, quieras o no.
-¿En un caserío resulta difícil comprender que uno pueda hacerse pelotari?
- Sí, pero bajaba a Zubiri haciendo autostop. Desde niño la pelota para mí era el deporte rey y hasta para jugar al fútbol tenías que ir al frontón, con eso está dicho todo.
- Dio el saltó al profesionalismo con 25 años, en 1998 ¿Demasiado tarde? - No, no. Mi evolución en la pelota ha sido como en el desarrollo físico, tardío.
- Su palmarés está repleto de éxitos, cuatro 'txapelas' en el Parejas, una con Olaizola I, otra con Titín III y dos con Irujo. ¿Esos títulos colman todas sus expectativas?
- Con lo que me costó llegar a profesionales nunca pensé conquistar ningún título ni 'txapela', por lo tanto no es que se hayan cumplido las expectativas, las he superado con creces.
- Ha subido al podio con tres compañeros. ¿Con cuál de ellos se queda?
- Le voy a ser sincero, los tres son de un corte muy distinto, y me he sentido con todos ellos muy cómodo en la cancha.
- Eso se llama nadar y guardar la ropa. - Es la verdad, tanto Olaizola I, como Titín III e Irujo fueron unos excelentes compañeros.
- La mitad de la 'txapela' que logró Irujo el pasado año se la debe a usted, que con 21 iguales soltó una escapada determinante.
- Nó, no. Fue el colofón del gran campeonato que realizamos Juan y yo.
- Curiosamente, campeón del Parejas en 2009 y en 2010 y sus técnicos no cuentan con usted y no le permiten defender el título. ¿Le avisaron con antelación de su descarte? - En absoluto, yo me quedo sin entrar en el Campeonato del Parejas sin saberlo. Simplemente tuve que aceptar que no estaba, aunque por las programaciones anteriores de la empresa ya llegué a intuir que lo tenía muy complicado.
- ¿Cómo reaccionó?
- Fue muy duro asumir que estaba fuera del Parejas.
- ¿Pidió alguna explicación?
- No me gusta exigir explicaciones para decisiones que ya se han tomado de antemano.
- ¿Cuándo finaliza su contrato?
- Dentro de un año.
- ¿Le renovarán?
- No pienso en eso, mis pensamientos están en el frontón.
- ¿Ha hecho dinero con la pelota?
- Casi todo lo que he ganado lo he invertido en el negocio hotelero que tengo.